Pasa al interior y ponte cómodo

17.8.09

Decíamos ayer

Después de un largo paréntesis, vuelvo a abrir las ventanas de este desatendido blog y a airear sus estancias con el propósito de asomarme a la red y compartir con todos vosotros información y poesía.

Quiero pedir disculpas a quienes, hartos de esperar una nueva entrada, no han dejado de visitar este páramo y de firmar, incluso, algún mensaje de aliento. Gracias por animarme a desprecintar el blog y retomar su rumbo.
Y para celebrar dicho acontecimiento, un viejo texto rescatado del disco duro con el título de "Salmo responsorial":

He vuelto para olerte por las noches, cuando los pobres se acomoden en sus cajas de cartón y los llantos discurran por el mar y las alcantarillas y los labios rojos.
He vuelto para hartarme de preguntas y escarbar tus ojos, para romperte el corazón con un zapato gris, para robarle al jueves una duda más y merendar a solas por la tarde o nunca.

He vuelto para herirte los recuerdos que prendiste en tu piel con alfileres, para ordenar el tráfico nocturno. Para trepar al límite del frío y calcular tus sueños.
He vuelto con tu sombra de la mano para invitarte al cine o al amor, para quedar contigo en un paso de cebra y abrazarnos sin prisa y sin palabras.
He vuelto para entrar en tu locura, para frotar tu cuerpo con el mío hasta inventar el fuego, para mirarte atento y escondido como si fuera algún ladrón.
He vuelto con la luna en el bolsillo para hacerte un poema a la medida. Para abrir las costuras de tu herida y colarme, tal vez, en tu silencio.
He vuelto para hablarte de los hombres, para errar otra vez y una vez más, para entrar en el fondo de tus sueños sin apenas oxígeno y encontrar un perla con tu nombre.
He vuelto para arder en tu desván, cuando el sol se derrame en las persianas y las bañe de yema y caramelo, para tocarnos con la prisa de los niños, para fumar cigarros a escondidas y adivinar tus bragas de algodón.
He vuelto a confesarte que te quiero como a un árbol, a tender mi tristeza en tu ropero, a decirte algún plan para la muerte, a acampar para siempre en tu futuro y bailar como un pájaro en la lluvia.
He vuelto como el sol de las cosechas que se afana en dorar los girasoles, como vuelven también las golondrinas, como vuelven las olas indecisas, como vuelve el amor y el bumerán.
He vuelto con el mar en la toalla para ahorrarte una carta y la saliva, para urdir una luz en tu costumbre, para hacerte cosquillas en las espalda, para abrir una cuenta con tus besos, para echarte unas gotas en los ojos, para morir contigo.



6 comentarios:

  1. Emocionante.
    Una maravilla.

    ResponderEliminar
  2. es maravilloso la espera valio la pena

    :D

    ResponderEliminar
  3. Anónimo9:22 p. m.

    gracias por volver, que te estábamos necesitando de verdad...un beso de susanita libeluloide y otro de su madre alicia

    ResponderEliminar
  4. pero el texto de donde és? porque lo he visto en varios sitios y no pone si es de una película, la letra de una cancion... alguien lo sabe? porcierto muy bonito :3

    ResponderEliminar