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19.6.07

Huellas (La poesía del bosque)

La identidad del bosque está en sus huellas porque cada rastro esconde o comparte una historia y cada historia, aún más si tiene la talla de leyenda, otorga al bosque una denominación especial. El hombre es una suma indefinida de huellas y de signos; las tres heridas de Miguel Hernández, la del amor, la de la muerte y la de la vida, dejan imborrables huellas en nuestras palabras y en nuestras historias particulares. Nuestra identidad también viene marcada por la huella que imprimimos en el carné. Todo a nuestro alrededor son huellas. Rastreamos infidelidades, sostenemos la sospecha en los indicios, interpretamos signos, borramos marcas y señales. Las huellas son mudas como la ache pero cuentan historias. Los forenses y criminólogos, como los indios, son expertos en leerlas. Saben si el dactilar es de hombre o de mujer, si lo imprimió con genio o gesto leve, si fue un extraño animal quien dejó el testimonio de su paso. Hay maestros, poetas, fotógrafos y domingueros que allá por donde van dejan huellas. También hay amores que se imprimen y tatúan en el corazón o en la mirada.Las huellas nos provocan curiosidad pero a la vez miedo y hay huellas absolutamente irreconocibles que dan lugar a fantásticas historias. No hay bosques sin huellas. No hay huellas sin bosques.
Perfumen el olfato, afinen el oído, predispónganse al tacto, siéntanse a gusto, regulen la mirada. Todo cuanto se insinúe antes ustedes tal vez sea una huella. Paseen por sus recuerdos. Cierren los ojos. Los ciegos tienen en las yemas de sus dedos la mejor de las miradas posibles. Sueñen, jueguen, escriban, lean y dejen su propia huella.



Llueve en la tierra fértil
más allá de los sauces.
Y tú, oh tú,
en la ballena de la muerte,
tan increíblemente sola.


Raúl Vacas
Inédito


Luz


Y cuando el lobo llegó a casa de la abuela observó como los enfermeros sacaban el cadáver de la anciana en una gran bolsa de plástico. Aguardó a que se fueran y entonces, sigilosamente, entró en el cuarto, se puso el camisón y la cofia y se acostó.
Pensaba ser amable y cariñoso con la niña de la capucha roja, evitar que la muerte hiriera su corazón en aquella hermosa tarde de verano.

Tomás Hijo


Ofelia

Nunca la noche estuvo tan hermosa como cuando la tísica flotó, aguas abajo, escoltada por un banco de sardinillas que jugaban a pasar entre sus dientes tan blancos; con los cabellos enredados de algas y lotos y los brazos extendidos como alas.
Sin embargo, el forense indicó a los guardias que impidieran a la gente acercarse por miedo a que la muerte les contagiara su estética; o en las noches venideras se las pasaría levantando cadáveres en un pueblo tan impresionable.

Isabel Castaño

Blues de la escalera


Por la escalera sube una mujer
con un caldero lleno de penas.
Por la escalera sube la mujer
con el caldero de las penas.

Encontré a una mujer en la escalera
y ella bajó sus ojos ante mí.
Encontré la mujer con el caldero.

Ya nunca tendré paz en la escalera.

Antonio Gamoneda
Blues castellano


Reservado ponentes

La poesía es todo
lo que hay entre un disparo y el animal herido

Benjamín Prado



Breve muestra de la Exposición "Huellas. La poesía del bosque" en Riocantos (Arenas de San Pedro) durante el III Encuentro de Animadores a la Lectura organizado por Pizpirigaña.

Idea y realización: Raúl Vacas e Isabel Castaño

1.5.07

Mil palabras?

¿Una imagen vale más que...

La poesía visual nos enseña a mirar las cosas de otro modo, a poner en marcha la imaginación, a unir y desunir las piezas invisibles del puzle de la fantasía. Tal y como hacíamos cuando éramos niños. ¿Quién no veía una espada donde sólo había un palo? ¿Quién no imaginaba una hermosa casita donde sólo había unos cuantos cartones? Siempre que la mirada creativa o narrativa entre en juego, el resultado tendrá mucho de poesía visual. La ambigüedad, el humor, la ironía, la crítica, la belleza, la imaginación, la sorpresa son ingredientes fundamentales para construir con imágenes y con palabras.
Los días 17 y 18 de abril realicé dos Talleres de Poesía Visual en el IES Mateo Hernández de Salamanca. Ambas actividades se completaron con una pequeña muestra de poemas visuales propios (20 piezas) en la Biblioteca del instituto.
Antes de recorrer la exposición, los alumnos debían leer un pequeño folleto en el que decía: "Pasa al interior y mira con atención cada pieza. Bajo la aparente simplicidad puede esconderse un pensamiento. No juzgues los objetos. Trata de buscar sus conexiones, de imaginar la historia que callan o que cuentan y de averiguar si una imagen vale más que mil palabras. Hay muchas interpretaciones posibles. Busca la tuya propia. Coge un folleto y anota, junto al número que corresponde a cada una de las piezas, un título sugerente (hay tres piezas que ya lo llevan). Piénsalo con calma. No escribas cualquier cosa. Trata de esforzarte. Cuando hayas reunido los diecisiete, escribe tu nombre y apellidos y el curso en el que estás, dobla la hoja y déjala en la pequeña urna de plástico.El mejor trabajo recibirá como premio un ejemplar del libro Consumir preferentemente."

Cerca de 90 alumnos realizaron la tarea. La ganadora fue María Benito Pérez, de 2º E.
A continuación podéis ver algunas de las piezas con los títulos que eligió María:



La llama del amor


Todo envejece


La sangre de Cristo


¿Pájaros imbéciles?



Fotosíntesis



Gracias a todos los alumnos por su interés y su participación. Gracias a Joan Brossa, Chema Madoz, Francisco Pino y Antonio Gómez, entre otros, por enseñarnos a mirar.

Y gracias a Conchita; la directora, a Rosa Ramajo y a Amparo Herrera, por su inagotable entusiasmo.

15.10.06

De andar por casa



De andar por casa
Poesía para los cinco sentidos.


Idea original y montaje: Raúl Vacas e Isabel Castaño (De Vacas y Castaño)
Fotografía jaula: Victorino G. Calderón
Resto de fotografías: Isabel Castaño


En esta exposición el arte y la literatura nos ayudan a mirar la vida, en general; y nuestra realidad, en particular, de forma sencilla y espontánea. Tal y como nos probamos la ropa, así deberíamos probarnos cada una de las palabras que descubrimos en el día a día para hacerlas nuestras.De andar por casa es una lectura doméstica del arte y la literatura, la prueba de que ambas disciplinas forman parte de nuestra vida cotidiana.Descubriremos que un buen libro puede ser el mejor de los menús, que un poema necesita muchos lavados y muchos planchados hasta conseguir la blancura y la delicadeza oportunas, que una conversación telefónica puede no estar exenta de poesía y caeremos en la cuenta de que la creación exige un compromiso diario. Nuestra casa, tal y como la concebimos hoy, apenas nos invita a la creación y la lectura. Es difícil encontrar un espacio que no esté bajo el dominio del ordenador y la televisión, un lugar recóndito y tranquilo donde poder inventarnos el mundo, nuestro mundo.Señoras y señores, chicos y chicas... toquen, sueñen, sientan, piensen, pasen y lean... La curiosidad sólo mata a los gatos.

Detalle del baño:


Detalle del dormitorio:


Detalle de la cocina:


Detalle del recibidor:



Gracias a todos los que habéis pasado por la exposición y habéis dejado allí un fragmento de vosotros y de vuestros sentidos. Gracias, en especial, a Isabel Castaño por su buen ojo y su mejor pulso para todos los detalles.Gracias a Isabel, Marieta y Paco (de la Biblioteca Torrente Ballester) por confiar en nosotros y darnos todas las facilidades. Gracias a los ordenanzas y a los trabajadores de la biblioteca por ayudarnos con el montaje y desmontaje. Gracias a María Jesús por ser la mejor anfitriona. Gracias a Miguel por dedicarnos un día en el montaje. Gracias a Victorino por su mirada y por sus fotos. Gracias a Rosa Ramajo y Amparo Herrera, junto al resto de profesores del I.E.S. Mateo Hernández y a Ana Isabel Sánchez, del I.E.S. Divino Maestro por visitar con sus alumnos la exposición. Y un recuerdo especial para el pez, que se murió.

Contratación: devacasycastano@yahoo.es